¡Logremos que más niños en el Perú crean en sus Sueños!

El primer encuentro

agosto 5, 2020

Posteado por

 

Escrito: Daniel Bisetti – Creando de operaciones

Colegio: Manuel Seoane – Mi Perú

Fue un sábado de abril por el año 2016, cuando ingresé a mi primera clase de Divertimate como Creando. Entre tímido y expectante ante un nuevo escenario desafiante, encontré un salón lleno de 17 jóvenes de Ventanilla que bordeaban los 14 años, a quienes, como primera tarea del día, tenía que dirigirme para hacerlos sentarse y comenzar a presentarme. Ninguno de los Creandos que me acompañaban era Senior, así que aplicaba la ley del más viejo. “Daniel, ¿y ahora qué vas a hacer?”, me preguntaba a mí mismo, nervioso y preocupado.

Comenzaba a pensar en todas las cosas que me habían llevado hasta ese lugar. Pensaba en la gente carismática del reclutamiento, la capacitación de inicio, la reunión con mis duplas, pero, sobre todo, en el porqué decidí formar parte de Crea+: influir positivamente en la mente de las personas o, como suelen decir en Crea+, hacer que los niños crean en sus sueños, porque considero que el país tiene esperanza, que todo puede mejorar y que gracias a mis consejos, basados e influenciados en mi experiencia y en mi forma de ver la vida, podía ayudar a un niño o adolescente en su crecimiento.

“Entonces ¿cómo hago eso?”, me volví a preguntar. Si quizás, como en mi película favorita Back to the future, pudiera viajar al pasado, hablar con mi otro yo de niño y orientarle sobre los retos que deberá asumir en su juventud, los valores que debe ir forjando y las oportunidades de mejora en las que puede esforzarse, entonces, ¿qué óptima versión de mí tendría ahora? ¿me hubiera hecho caso?, seguía preguntándome. Si este yo del futuro venía como un amigo chévere, que empatiza conmigo, entendiendo mis necesidades inmediatas, tal vez entonces sus consejos hubiesen calado en mí de manera magistral.

Ahí fue donde pude contestar a mi primera pregunta y tomé el rol del Creando amigo, uno que se interiorice en el joven estudiante, empatice con su forma de pensar y le haga entender que con perseverancia puede conseguir sus sueños, que su mundo puede cambiar. Sonreí. “Hola muchachos, ¿cómo están? ¡Vamos tomando asiento!”, les dije a todos, confiado, sonriente y con determinación. De repente, ya no sentía que le iba a hablar a 17 desconocidos, sino que tenía delante de mí a 17 posibles amigos con quienes compartir experiencias o tal vez el consejo que transforme sus vidas. Desde ese día, además algo en mí ya había cambiado para siempre.

Si tú también quieres vivir esta experiencia y transformar la sociedad compartiendo tu talento, únete aquí.

Comentario

Todas las areas marcadas (*) necesitan ser llenadas, su correo se mantendrá oculto.



Últimas noticias

Síguenos en Facebook

Síguenos en Twitter