¡Logremos que más niños en el Perú crean en sus Sueños!

Los corazones azules nunca olvidan

agosto 12, 2020

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Escrito por: Gabriela Torpoco – Creando Docente del

Colegio: Rafael Belaunde – Callao

Todo comenzó un hace un año cuando decidí ingresar por primera vez a un voluntariado. Estaba súper feliz y ansiosa, porque iba a empezar esta nueva experiencia en un colegio cercano a mi casa: el Rafael Belaunde del Callao, y el lugar le daba un plus porque iba a sentir esa vibra chalaca de la que todos hablaban y de la cual era imposible escapar.

El primer día llegó y no puedo negar que tenía demasiados nervios. Solo podía pensar en la gran aventura que había decidido emprender, pues decidí dictar el taller de “Mini Chef”. Este taller me llenó de aventuras, retos y nuevas experiencias, pues era un total de 30 pequeños, entre 7 a 9 años. Puedo decir que me sentí muy emocionada, pero no me imaginé lo que iba a pasar después. El segundo sábado, al finalizar la clase, me sentía demasiado frustrada, pues quién diría que 30 niños tendrían la energía de unos 90. Era increíble ver cómo en esos cuerpos tan pequeños cabía tanta energía inagotable. Los sábados pasaban y todo iba mejorando, llegando a hacerse inolvidable cada uno de ellos. Eso no hubiera sido posible sin los consejos de cada Creando y su apoyo incondicional. Fue así que mi taller llegó a su fin, dejándome aprendizajes únicos.

Ya habían pasado algunos meses desde aquella primera experiencia en Crea+. El semestre 2019-I me traería nuevos retos y desde el inicio no dejó de sorprenderme. Esa primera experiencia transformadora ocurrió en la feria de talentos cuando se abrió la puerta para permitir el ingreso de los futuros alumnos juntos a sus padres. Vi a un grupo de peques que se acercaba entre corriendo y buscando en cada stand algo o alguien. En ese momento, no le presté mucha atención hasta que ellos llegaron a mi costado y en grupo me dieron un fuerte abrazo, diciéndome que me habían extrañado. Eran Daliana, Nayara, Ariana, Julio, Alex, Briana y Jefferson. No pude ocultar mi sorpresa, pues ya habían pasado varios meses desde la última vez que los vi. Les respondí que los había extrañado igual o más. Después de ese primer encuentro, estuvieron en el stand todo el tiempo ayudándonos a presentar los experimentos, en todo momento con sus caritas alegres y divertidas.

En ese semestre, cada sábado sin planearlo iba formando grandes lazos, además descubrí que el amor y el cariño que transmitimos a nuestros pequeños es pieza clave para que ellos se sientan cómodos y tengan esa conexión especial con cada uno de nosotros. Eso lo pude reafirmar al aventurarme en mi taller de CreaLab. Aquella feria fue sin duda especial, desde la experiencia que narré líneas arriba hasta escuchar a mis pequeños cuando se me acercaban y me decían: “Ya me matriculé aquí, porque sé que la voy a pasar genial y estás tú”.

Hoy en día, mis pequeños son parte importante en mi vida, ya que con ellos siento ese amor único y sincero que llenan mis sábados de alegría con sus ocurrencias o cuando me dan un abrazo. Estoy más que agradecida con todo lo vivido con ellos y aún más porque pude conocer a mi segunda familia. Entrar a Crea+ fue y es lo mejor que hice.

Si tú también quieres vivir esta experiencia y transformar la sociedad compartiendo tu talento, únete aquí.

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